La belleza es un poderoso analgésico. En mi caso ver cosas bonitas, cuidadas y bien hechas me proporciona calma y también me trae una pequeña sensación de esperanza. ¿Cómo ha de ser encontrarte entre tanta gente en los suelos y todo a tu alrededor derrumbado? Me encojo y creo que a mi alrededor el ambiente flota triste sin muchas conversaciones. En infinidad de ocasiones no valoramos las cosas que están a nuestro alcance. Sólo nos llama la atención el concepto full extra, de lo bueno lo mejor. Oigo muchas veces hablar de forma despreciativa de artículos que hace no tantos años quedaban fuera del alcance de nuestros padres. Las calidades que ofrecen hoy las gamas más bajas y más baratas de casi cualquier producto superan todo lo anterior.
Deberíamos cuidar mejor nuestro bienestar, nuestro dinero y nuestra dignidad. Yo pienso que aquellos que adquieren optimizando el precio y el diseño ante la durabilidad hacen bien. Hay cantidades que se pueden rentabilizar muy bien si el producto aguanta entre cinco y ocho años. Y hoy en día cualquier vicio oculto florece antes de los dos años de garantía con que nos ampara la ley.
Con los sueldos que cobramos los mayoría de los españoles que por fortuna no hemos perdido el empleo, comprar se ha convertido en toda una tarea de análisis e investigación. No creo que la solución sea mirar por encima del hombro a quien no se endeuda hasta las cejas y seguir invirtiendo los beneficios de nuestro trabajo en firmas de empresas que son millonarias.
Y al mismo tiempo hay que defender que aquellos que prefieren la calidad, el prestigio o la inmediatez puedan obtenerlas siempre que estén dispuestos a pagar su coste superior.
En ningún caso debemos pretender comprar duros a cuatro pesetas y muchísimo menos permitir que nos engañen y mareen publicitando medidas que atentan contra la seguridad de nuestras infraestructuras. Estas medidas en nada mejoran la productividad de la nación. Generar desacuerdo y polémica entre ciudadanos utilizando sus diferentes rangos salariales como cizaña es un acto zafio y miserable venido de un grupo de privilegiados ignorantes que no necesitarán trabajar nunca jamás en su vida una vez logremos que pierdan sus cargos. ¿A quién apuntaran la próxima vez? ¿Que sector será el señalado por ganar demasiado dinero?
No hay comentarios:
Publicar un comentario