Afortunadamente hoy me ha expulsado de la cama un molesto dolor de espalda. Es bastante más temprano de lo habitual y lo agradezco porque echaba en falta escribir. Esta semana ha sido difícil. El mal por excelencia de nuestro tiempo, el stress, agarró mis pelos y me ha zarandeado de arriba a abajo sin piedad. Siente una un no se qué al decirlo porque parece estúpido. Pero no lo es; porque cuando una persona como yo, que permanezco en un status de lo mas normal, de repente se siente agotada y angustiada por la cara, llorando por cualquier cosa, pagando en ocasiones con quien menos debes tu inseguridad; es un tormento.
Pero ya dicen nuestros sapientes ancianos que no hay pena que dure cien años ni cuerpo que la resista, es una verdad como un templo y de este modo todo pasa. Tengo la enorme suerte de contar con un montón de personas que a lo largo del día interactuan conmigo y también tengo el convencimiento de su aprecio general a mi persona. Ambas cosas son un lujo que agradezco y con ello termino esta pequeña reflexión.
La noticia del día viene de Estados Unidos de América. Parece que a sus ciudadanos les han preguntado sobre el cambio climático y la respuesta mayoritaria ha sido la falta de fe en su existencia.
Menos mal; la sociedad americana marca la tendencia mundial queramos o no. Así que ya era hora que la balanza cambiara. Que abra la gente los ojitos, se pregunten a quien beneficia tanto miedo social. Tanto dinero gastado en convenciones y demás chorradas, dinero a espuertas, conseguido a base de miedo. Ya podrían gastarlo en construir infraestructuras en países necesitados. Sirva de ejemplo Japón y su baja siniestralidad ante las inclemencias climáticas.
Sería muy bueno que dejaran los medios de comunicación de usar y abusar de los términos "catástrofe", "tragedia", "desolador", "terrible"... etc. Sería mejor que nos dieran noticias positivas sobre como mejora nuestro mundo y sobre lo que se hace para solucionar los males del mismo.
La tierra cambia porque es su naturaleza y eso no es malo. Esto no significa que dejemos de cuidar nuestro entorno y usemos los recursos con respeto, solidaridad y buen hacer.
La clase dirigente cumpla los acuerdos a los que han llegado, todos respetemos las leyes sobre respeto al planeta. De esta forma podrán dejar de intentar sacarnos las perras y meternos miedo creando docilidad a raíz de un cambio climático arrasador que no es tal.
Pobrecito Zapatero va a ser que si no hay cambio climático raramente habra podido provocar la crisis.
Saludos, me despido dejando este precioso cuento que encontré, el tiempo de escribir se agotó.

