Podría flagelarme con la idea del despecho, el sentimiento de impotencia ante la preferencia de lo ajeno a lo propio. El desprecio recibido. Pero decidí que no, que no me importa. Hace dos años recibí como regalo de Reyes un libro titulado "El Secreto". Nunca lo he leído entero, pero trata de los pensamientos positivos que nos vienen tan bien. Por eso prefiero recrearme en mi confianza y me imagino días venideros en que me sentiré ilusionada. Me corren las mariposas de la expectación y del deseo.
Pienso que la vida en su condición es totalmente segura. No hay nada más cierto que el estar vivo. Es la verdad suprema y trae consigo siempre la esperanza. Y con ella la ilusión en mi persona.
Como sigas con palabros
ResponderEliminartan malos de pronunciar
te juro que no te hablo
en toda la eternidad.
Busca palabras sencillas
de fácil pronunciación,
que yo, sentado en mi silla,
rectifico, en mi sillón,
pueda pronunciar sin miedo
de que se me caiga el puente,
que tengo en la parte enmedio
de mi boca, ya sin dientes.
Cotidianidad. ¡No te digo! ¡Anda qué...! ¡Lo que hay que leer!
Hasta dentro un rato, hermosa.