
El arte naif tiene colores intensos, me transmite vitalidad y lo disfruto. Estas brujitas pelirrojas por ejemplo son lindísimas con sus trajitos de colores, me recuerdan la novela Scarlet, continuación de "Lo que el viento se llevó". Ambas me encantaron por sus amplias descripciones de lugares y costumbres en tiempos no tan lejanos. La Historia de nuestra civilización suele ser dolorosa pero constructiva y me resultan muy amenos los Títulos de ese estilo. Tengo como tarea pendiente tener la ocasión de volver a mirar cuadros a pie de arena con un cocoloco en las manos y el agua celeste cerquita.
El arte es belleza y la belleza es un maravilloso reconstituyente de la tranquilidad de Espíritu.
También ayuda mucho a fijarse en estas cosas el estar descansado. Este fin de semana me ha cundido en tareas hogareñas, he desempolvado hasta el árbol de navidad, estoy creativa y tengo varias ideas para hacer adornos navideños con la ayuda de mi hija. Lo pasaremos bien juntas.
He tenido oportunidad de saltarme el "tenemos que hablar" y largar directamente todas mis quejas y exigencias. Encontré más comprensión de la que esperaba. La rutina sigue por sus caminos que son inescrutables, como los del señor.
En el blog de Miguel leí una entrada muy bonita y egoístamente me gratifiqué con el cariño que me inspiró. Cosas de los tiempos modernos, con su rotura de los conceptos cercano y lejano.
Así pues todo era rosa en mi día hasta que leí la noticia y se me encogió la positiva energía que poquito a poco trataba de inundarme. Zapatero, sí, oh sí tiene efectivamente un proyecto de ley escondido bajo la manga. Va de algo llamado economía sostenible, palabras de contenido muy amplio que aún nadie ha logrado explicar. Después del consejo de ministros del viernes nos enteraremos de algo más. Ya se sabe, el cornudo el último. Dios nos coja confesados.
¿Como decirte, como explicarte?
ResponderEliminarEstuve a punto de decir. ¡Olé! y tuviste que encharcarla al final. ¡Nunca cambiarás! ¡Nunca cambies!