
Algunos años atrás, tendría yo unos 29, hice una promesa. Iba en moto, la sensación de independencia y libertad, de capacidad, comenzaba a despuntar. Acababa de leer "La rebelión de Lucifer" y yo andaba inmersa en el tedio. Las vistas eran bellas, necesitaba una motivación... y prometí aceptación y gratitud por lo que la vida me quisiera traer.
Luego fueron pasando los años, cambiando las circunstancias. Siempre adaptándome. Cuando llegó mi hija ,y con ella la responsabilidad, creció mi tesón, me encaminé a la estabilidad. Di pasos adecuados uno detrás de otro y empecé a tener suerte.
Decidir siempre es complicado pero dar las gracias al mundo en mi coche ante una vista espectacular...ser consciente, soy yo, estoy aquí y disfruto, es una buena terapia de defensa.
Institui mi "agradecimiento espectacular" en septiembre de 2008, de camino a La Pardilla para quedarme y vivir este último año y medio, aprendiendo. Ahora lo practico día con día. Retroalimenta mi organismo.
En mi camino se va marcando una tendencia, como un trompo bien tirado, como el punto azul del Gps. Da vértigo pero es muy de agradecer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario