lunes, 19 de abril de 2010

Más vale tarde que nunca.


-¿Dijiste algo?
Plaff, ahí está.
Y una cúpula de cristal. Que satisfacción darme cuenta de lo mucho que la necesitaba...

Que imposible sería en tantas ocasiones mantener la templanza sin el empuje de una mano amiga. También es cierto que las reflexiones no pueden ser eternas y el compromiso propio también termina empujando las acciones en la dirección establecida.
Estoy saliendo de un problema que me ha mantenido muy abstraída. Parece ser que mis deshonestísimas intenciones de llegar y besar el santo no se verán satisfechas. Hombre, estoy muy apenada por ello pero no dejo de reconocer que es algo muy
ilusorio. Algún amigo que otro intentó advertirme y ninguno pudo dar con la palabra adecuada para contener tanta energía.
Y aún así procuré ser prudente, ví venir la enorme piedra y admití la dificultad que conllevaría levantarse tras tan fuerte tropiezo...


Estos pequeños párrafos fueron escritos en los primeros días de mayo. Dos meses sin escribir, sin expresar casi nada. Hoy tengo felicidad. Quizás suponen algunos que no pudiera ser así. Pero lo es.
Como le explicas al mundo que no entiendes de rencor, que prefieres estar alegre, disfrutar el momento y cumplir día a día. Que nadie me convencerá de estar vendida y el que lo dude o lo piense es un iluso. Vive su película.
Hoy en día la vida es así en muchas ocasiones, las cosas van rápido, no tenemos tranquilidad ni tiempo para escuchar, para recapacitar. Hay gente que sólo reacciona. Yo acciono también. Atrayendo y apartando. No tiene la más mínima importancia.

martes, 6 de abril de 2010

IPAD

Cuando comenzamos a hablar sobre el Ipad una de las primeras frases que se oye siempre es: "pero no tiene puerto USB no?".
Las personas que usan este argumento no han entendido nada y es una lástima porque se están quedando atrás.
De forma clara nuestra civilización se encamina hacia el conocimiento como forma de desarrollo, de convivencia, un núcleo que a unos mueve y a otros motiva. Su falta retrasa a la sociedad.
El gran valor del Ipad, del iphone, es su conectividad portable. No han entendido la ausencia de necesidad de almacenamiento en su función principal.
Es un aparato que debe ser simple, sencillo y barato. Los profesionales que necesitan algún otro tipo de funciones que no sean las de acceder a la red, acceder al conocimiento común y estar en conexión con nuestros semejantes, tienen a su disposición una amplia gama de dispositivos.
La clave del futuro está en aquellos que tengan la mente ágil. Las palabras de moda debieran ser ya "etiqueta" y "Tag". Probablemente lo sean y yo, pobre de mí, sin el Ipad.

domingo, 4 de abril de 2010

La prudente coherencia.


No es necesario triunfar para ser feliz. La felicidad se compone de pequeños instantes, es un estado mental. Ninguna satisfacción cumplida garantiza nuestro bienestar posterior, este depende nuestra forma de percibir. Esto es lo que yo llamo "la alegría de vivir" y le es intrínseco cierto punto ciego.
En otras ocasiones he hecho referencia a la fuerza y el valor necesarios en la mujer para afrontar los problemas derivados de la maternidad en soledad. Y hoy hilvanando unas cosas y otras me percato de cómo he llegado hasta aquí.
Cometí un error, no hice las cosas bien. Me faltó la educación necesaria para cuidar mis posibilidades de ser igual. Es imposible pretender vivir con la misma facilidad que un hombre, llegar a los mismos sitios. Somos diferentes ya que sólo nosotras poseemos la cualidad de procrear.
¿Cómo es posible que se pueda obligar a un hombre a tomar responsabilidad de una consecuencia no deseada por él y no se pueda obligar a una mujer a lo mismo? ¿Por qué ese egoísmo, esa medida de fuerza total y radical en el supuesto sexo débil? Es incomprensible para mí la necesidad social de seguir discutiendo este tema.
Mi forma de afrontarlo fue ponerme anteojeras y tirar. En el instantáneo presente, día a día, desayuno almuerzo y cena, y otro día. Disfrutando la sonrisa de Lucia y muchas veces sufriendo por propia incapacidad. Pude haber adoptado otra decisión, y analizar este tema con propiedad, con coherencia o con frialdad aún no me es posible. Sencillamente me gustaría que la sociedad en la que vivo me apoyara un poquito más. Es impresionante observar como tus más íntimos incluso, te hacen ver en muchas ocasiones las "contraprestaciones" de tener un hijo sin padre.
Increíble me resulta. Personas, liberales, modernas e inteligentes ven a Lucia como una tara. Es cuestión de valores.
Yo considero que perderse mi mayor virtud es una soberana estupidez.