
-¿Dijiste algo?
Plaff, ahí está.
Y una cúpula de cristal. Que satisfacción darme cuenta de lo mucho que la necesitaba...
Que imposible sería en tantas ocasiones mantener la templanza sin el empuje de una mano amiga. También es cierto que las reflexiones no pueden ser eternas y el compromiso propio también termina empujando las acciones en la dirección establecida.
Estoy saliendo de un problema que me ha mantenido muy abstraída. Parece ser que mis deshonestísimas intenciones de llegar y besar el santo no se verán satisfechas. Hombre, estoy muy apenada por ello pero no dejo de reconocer que es algo muy
ilusorio. Algún amigo que otro intentó advertirme y ninguno pudo dar con la palabra adecuada para contener tanta energía.
Y aún así procuré ser prudente, ví venir la enorme piedra y admití la dificultad que conllevaría levantarse tras tan fuerte tropiezo...
Estos pequeños párrafos fueron escritos en los primeros días de mayo. Dos meses sin escribir, sin expresar casi nada. Hoy tengo felicidad. Quizás suponen algunos que no pudiera ser así. Pero lo es.
Como le explicas al mundo que no entiendes de rencor, que prefieres estar alegre, disfrutar el momento y cumplir día a día. Que nadie me convencerá de estar vendida y el que lo dude o lo piense es un iluso. Vive su película.
Hoy en día la vida es así en muchas ocasiones, las cosas van rápido, no tenemos tranquilidad ni tiempo para escuchar, para recapacitar. Hay gente que sólo reacciona. Yo acciono también. Atrayendo y apartando. No tiene la más mínima importancia.

