domingo, 28 de febrero de 2010

Domingo, dominguero.

Para los afortunados que están de vacaciones hoy será un día más para aprovechar en toda su extensión sin la angustia propia de su brevedad.
Para el resto de los mortales es un día que se suele usar para poner al día temas de intendencia que entre semana no podemos atender.
Nuestra sociedad española liberal y progresista patria del bienestar es una gran mentira. Bajo mi punto de vista vivimos un símil de esclavitud consentida. O nos adaptamos al sistema o corremos el riesgo de Exclusión. La palabra de moda durante esta crisis.
Es cierto que hay muchas personas valientes y luchadoras que tratan con todas sus fuerzas de conciliar trabajo y vida familiar. Buscando caminos y soluciones originales y diferentes.
En cambio la mayoría de los mortales españoles trabajadores por cuenta ajena nos vemos abocados a comprender que nunca saldremos del Be a Ba. Siempre existe alguna circunstancia que nos tiene cogidos por lo huevos.
Me explicará alguien cómo podría una madre soltera, o por ejemplo un matrimonio gallego que se traslade a Fuerteventura en busca de oportunidades laborales, conseguir salir de la gran rueda del cobro pago y me paso el día corriendo. Haciendo malabares, viendo a nuestros hijos dos horas al día, criándolos otras personas.
Además la oferta real en el sector del cuidado infantil es escasa y cara. Muy cara. Para cualquier persona con un horario habitual en España como el mío, de 9 a 1 y de 4 a 8, si no tiene familiares que se comprometan a hacerse cargo del niño en cuestión, la cosa está muy difícil de solucionar.
Con la crisis nuestra sociedad se ha disgregado aún más. Casi todo el mundo anda comprometido buscándose la vida. Nos han hecho el favor de obligarnos a tener a los nenes en el cole por las mañanas desde los tres años. Eso cuando no están de verano tres meses, la semana de carnaval, la de semana santa y la de navidad, además del puente del día del maestro.
Y ¿qué hacemos por las tardes? Buscar alguien confiable y cercano que aguante hasta las 8 y media de la noche con un niño no propio es una tarea ardua. Los profesionales del sector, guarderías y demás no suelen tener esos horarios. En su mayoría los centros infantiles cierran a las 5 o a las 7 como muy tarde. El coste de las empresas de cuidadoras puntuales es inasumible para cualquier sueldo normal. Lo propio es que tener a tu hijo atendido en buena forma durante tu horario laboral te cueste una cuarta parte de tu sueldo. Me dirán ustedes y eso sin contar la parte más importante. El bien del menor, el cansancio de los traslados constantes, el desarraigo de su hogar.
Zapatero pasará a la historia por legislar el matrimonio gay. Un gran mérito por su parte. Nos ha hecho la vida más fácil a todos y lo ha terminado de rematar logrando que perdiéramos nuestra capacidad de decisión, de poder cambiar de empleo. Es que no hay empleo señores y mucho menos con exigencias de horario.
Presume de haber creado el ministerio de igualdad y de ser el gobierno que mayor gasto social ha hecho. Pues nada, páguenos el paro a todos y todas, estupendo Zp. El señor del talante progre sociata intervencionista que nos iba a solucionar la vida a todos. Y sigue haciendo reuniones vacías, soltando discursos vacíos y contentando cada día de forma mas evidente a aquellos que subvencionan y alientan la permanencia en el poder.
Chupona poltrona querido ZP.

viernes, 19 de febrero de 2010

El Bien Común.


Para ser una persona tan parlanchina he de reconocer las muchas ocasiones en que me cuesta expresarme y transmitir con claridad las ideas o sensaciones que me rondan la cabeza. Estos días he jugado mucho con mi nueva cuenta de Facebook, tiene la suficiente distancia para ser cómoda y divertida con sus jueguitos y sorpresas. Te encuentras con quien menos esperas. Una buena forma de recapitular una vida durante estas vacaciones, fotos antiguas, fotos del día a día, canciones que hicieron sentir, canciones que se descubren propias. Un gran diario personal donde saludar a los amigos y conocidos. Ya se habrán dado por enterados, me encanta. Debí haberla abierto mucho antes.
En cambio este blog ha permanecido en silencio casi todo el mes de febrero. He posteado por impulsos alguna entrada donde se vislumbra el mordisco de la vida que no me ha quedado otra que masticar en este inicio del 2010.
Así pues en este contexto hoy vengo de nuevo a este espacio llena de ilusión; con temor inevitable e intrínseco, pero esperanzada. Mientras les escribo me doy el mimo de escuchar "Herrera en la Onda", hablan de coctelería, me río con ellos y lo paso pipa. Vienen a veces estos regalillos de la vida, en el momento apropiado aparecen las cosas que te gustan y tienes la capacidad de darte la oportunidad de reconocerlas y disfrutarlas.
La etapa de malestar va terminando, es cierto que aún tengo por delante días de interiorizar la nueva rutina, hacerla mía y tenerle cariño pero me satisface cada vez más este trabajo. Supero una pena y me siento mejor, me adapto y procuro analizar mis peros y porqués, asumirme, ser feliz.
La que fue mi familia ha llegado a un acuerdo. Pensando en los tres, cediendo un poco cada uno y con el pensamiento en la prosperidad de todos.
Mi tabla de valores ha sufrido un buen repaso y como en los concursos de la tele han ido subiendo y bajando de nivel determinados conceptos. Buscando su puesto y luchando contra prejuicios propios. Contra lo que pensaba de mí. Ahora se revela en un primer puesto inamovible el gusto por la estabilidad. Sí señores, me agrada verlas venir. Me ha costado aceptarlo, contra mis conceptos de juventud, hermosura, atrevimiento, modernidad... en fin.
Con nuestro acuerdo tendremos todos las oportunidades abiertas, Lucia gozará la influencia de su padre. Sin grandes costes para nadie, esforzándonos todos, claro resulta que la vida conlleva esfuerzo.
La ira poco a poco la dejé morir. Siento intacto dentro de mí el cariño que sentí cuando conocí al padre de mi hija. Sé que también ha aprendido de nuestros años juntos. Es guapo, joven e inteligente, encontrará lo que busca para él.
Yo por mi parte, tengo mis sentidos puesto en el Hoy. Estoy invitada a tomar un café en casa de una amiga, tengo hecho el potajito, voy poniendo mis papeles y muebles en orden, embelleciendo el hogar, mi hija juega feliz y tranquila, me sale sólo escribir.
No me preocupa en absoluto pensar en qué vendrá. Me tomé vacaciones de los problemas, olvidé la crisis. Es interesante comprobar en el debate de ayer en el congreso que personas supuestamente mucho más capacitadas que yo no son capaces de cambiar su onda mental, no cojen el toro por los cuernos, no ceden, no recapacitan, no reconocen, no afrontan...no piensan en el bien común. Eso sólo es posible cuando se tiene puesto el corazón además del bolsillo.