Cuando yo era adolescente me gustaba seguir los partidos de fútbol con la pandilla. Fue la época del dream team catalán y recuerdo salir a la calle a celebrar victorias. Era divertido.
Después los equipos comenzaron con los contratos salidos de madre, el negrito aquel del Sevilla o del Betis que costó una pasta, y me desligué.
Parece que fuimos pocos los que optamos por pasar de un deporte que poco a poco se ha ido convirtiendo en un hobby estúpido y selectivo encaminado a enriquecer a unos pocos. En nombre de la pasión y seguimiento a los colores tienes que pagar 15 euros al mes para disfrutar.
Estando así las cosas cual no será mi tremenda alegría con la noticia de la posible huelga de la liga de fútbol profesional.
Resulta que a nuestro querido ZP se le ha ocurrido subir el impuesto que repercute en lo que cobran las personas extranjeras que viven en España y superan los 600 mil euros de salario ( o algo así). Y a consecuencia de esta gran idea iluminativa que ha tenido nuestro presi, en la linea de solidaridad social de ricos hacia pobres, el presidente de la LFP se ha visto forzado a mostrarnos a todos sus grandes conocimientos económicos.
Dice este señor que si se suben los impuestos se perjudica la economía de los clubes. Nos explica que los jugadores de talento optarán por otras ligas europeas donde no les obliguen a repartir de esa forma con el Estado sus ingresos. Por ello la liga española perdería prestigio, los ingresos en derechos televisivos bajarían. Como en dominó le seguiría el descenso de las empresas que fabrican y venden artículos de marketing ( camisetas de ronaldiño a 11mil pelas y cosas de esas). En fin.
Como diría el gran Manolo Viera, "Este hombre ve". Y digo yo, a ver si el Presi del fútbol-gran economista iluminado va a conseguir montarle el cirio a Zapaterito el domingo que viene.
Por cierto esta medida de subir el IRPF del veinte y pico a el cuarenta y tantos no es RETROACTIVA, para tranquilidad de los 95 millones de euros del Cristiano.
This is Spain. La primera huelga de calado asunto de esta penalidad de crisis mundial la de los estadios.